De la Incapacidad Temporal a la Incapacidad Permanente

 

Si has leído nuestro artículo anterior en el que hablábamos de la baja laboral y, más concretamente, de la Incapacidad Temporal, habrás visto que transcurridos los primeros 365 días de dicha incapacidad, puedes ser propuesto para la Incapacidad Permanente.

Hoy hablaremos de la Incapacidad Permanente, también llamada Invalidez,  y así acabaremos con el tema de las incapacidades.

En función del grado de disminución de la capacidad laboral que tengas, podrás optar por:

  1. La Parcial
  2. La Total
  3. La Absoluta
  4. Gran Invalidez

 

¿Sabes de qué depende una u otra?

Te lo explicamos…

¿Qué incapacidad laboral tengo?

 

Para ayudarte a valorar tu grado de incapacidad te facilitará las cosas ponerte en contacto con un abogado, que te asesorará en los pasos que debes seguir, pero también con un perito médico para que, a través del Informe Pericial, y aportando todas las pruebas, pueda decirte qué grado de incapacidad tienes.

Pero siempre va bien que tengas nociones sobre el tema, por lo que vamos a describir cada uno de los casos.

Empecemos…

 

1. Incapacidad Permanente Parcial (IPP)

 

Te la pueden conceder cuando las secuelas o disminución de tu rendimiento laboral en tu profesión habitual es superior al 33%. Es decir, te limita parcialmente en tu trabajo.

Un ejemplo sería el de una peluquera que tiene alergia a los tintes, no podrá ponerlos pero sí cortar y peinar.

 

2. Incapacidad Permanente Total (IPT)

 

Se reconoce cuando las lesiones te inhabilitan para la realización de todas las tareas de tu profesión o por lo menos de las fundamentales. Pero sí podrás ejercer otras profesiones.

Siguiendo con el ejemplo de la peluquera, imaginemos que tiene alergia a todos los productos de la peluquería (tintes, champús, suavizantes, lacas…), no podrá ejercer su trabajo pero si podrá ser dependienta de tienda.

 

3. Incapacidad Permanente Absoluta (IPA)

 

Como su nombre indica es cuando las lesiones te imposibilitan por completo para toda profesión u oficio.

 

4. Gran Invalidez (GI)

 

Se reconoce cuando estás afectado por una incapacidad que necesitas la asistencia de una tercera persona para los actos esenciales de la vida, como por ejemplo comer, vestirte, asearte, etc.

 

Estas cuatro situaciones nos resumen los grados de incapacidad.

Todos ellos son revisables y en función de la evolución de tu dolencia, puedes ir pasando de uno a otro hasta llegar al máximo, que es la Gran Invalidez.

 

Pensamos que toda esta información te puede ayudar a tener los conocimientos básicos sobre el tema y  pueden servirte si en algún momento de tu vida te encuentras en esta situación.

Te invitamos a ponerte en contacto con nosotros si tienes cualquier pregunta relacionada con lo expuesto. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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